Nos persigue como Freddy Krueger en la peor de nuestras pesadillas. No conseguimos deshacernos de su presencia acechante. Lo tenemos presente en más de una de nuestras decisiones. Tan es así que ni tan siquiera aquellos que se supone que nos lideran, consiguen evitar su influencia.
El pasado 27 de enero la EPA del 4º trimestre de 2011, volvía a poner de manifiesto el gran problema de nuestra sociedad: el desempleo. Pero como casi siempre, tras ser portada en los periódicos del día siguiente, parece que desaparece como por arte de magia. Pero lo más curioso es que también queda fuera de la agenda de los partidos políticos, que como casi siempre se dejan seducir por el corto plazo y no afrontan con sentido de la responsabilidad las ineludibles reformas estructurales que son necesarias en nuestro mercado laboral.
Para aquellos que estéis interesados, dejo un link donde podéis dedicar un poco más de tiempo a conocer una visión acerca de las reformas necesarias:
http://www.fedeablogs.net/economia/?p=18179#more-18179
Que se pueden resumir:
- Dejar de dar el peso que en la actualidad tienen las organizaciones sindicales y empresariales en las negociaciones colectivas, que tienen que dejar de prevalecer sobre los acuerdos en la empresa.
- Acabar con la dualidad del mercado laboral (indefinidos / temporales), estableciendo una modalidad de contrato único y eliminando el amplio abanico de contratos temporales.
- Diseñar políticas activas de empleo que realmente actuen como tales, principalmente incidiendo en la formación y reciclaje de las personas desempleadas e incentivar la búsqueda activa de empleo.

