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viernes, 6 de abril de 2012

¿Es esta la manera?


Dos artículos sirven como ejemplo para poner de manifiesto cómo a veces un objetivo claro como la reducción del déficit público puede tener un camino que a mi me parece del todo equivocado.

En el primero de ellos, César Molinas pone de manifiesto la incongruencia que supone no parar de llenarnos la boca con el cambio de modelo económico que necesita nuestro país, y acabar reduciendo un 25% (35% acumulado en los últimos tres años) el gasto en investigación y desarrollo. Cuando la clave para que este cambio de modelo se produzca pasa por el desarrollo del capital humano, parece que una vez más vamos por el camino equivocado.

El segundo, además de incidir en lo anterior, también señala el error que supone reducir en un 34% la partida destinada a formación profesional para el empleo, lo que contribuye a acrecentar las diferencias con el resto de países de nuestro entorno y lo que es peor, a perjudicar claramente a aquellos desempleados que más necesidad de reciclaje y formación tienen.

Ajustar el gasto a la situación real de nuestras finanzas es necesario, pero hacerlo a costa de factores que inciden directamente en nuestra competitividad futura y en nuestro capital humano es un claro error que nos aleja más de la senda de un nuevo modelo de crecimiento y que nos encasilla más en lo que de momento no hemos dejado de ser. 

En fin, sostenerla y no enmendarla.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Cambios que necesitaremos

 
Cuando alguien empieza a correr no puede pretender hacer grandes distancias a las primeras de cambio y ha de tener claro que sin constancia y entrenamiento es poco probable conseguir objetivos. La recompensa llega a largo plazo cuando se observa cómo se ha ido aumentando la distancia y mejorando el tiempo.

Con la política económica sucede lo mismo. No podemos esperar cambios espectaculares en el corto plazo. Esto parece algo obvio pero que casi siempre olvidamos. Espero que ante el cambio de gobierno que se avecina se realicen las reformas económicas y educativas que son clave (algunas de ellas): 

  • En el mercado laboral, fijarnos en modelos que funcionan como el Holandés y el Noruego que realizaron reformas en su día y que en la actualidad tienen tasas de desempleo de entorno al 5%. Si se analizan las causas que originan que nuestra tasa de desempleo siempre doble la media de la unión europea encontraremos bastantes aspectos sobre los que actuar.
  • Que las prestaciones por desempleo no se centren en políticas pasivas, sino que estén vinculadas a la búsqueda activa de empleo y la formación.
  • Que los salarios no sólo estén ligados a la inflación y que la productividad también cuente. 
  • Que la educación no sólo se centre en la obtención de un título (nominal) sino que vaya ligada a la obtención de unas habilidades y capacidades reales. La mejora de la calidad de la enseñanza es un aspecto esencial si no queremos seguir desperdiciando talento. 
  • Que la política fiscal sea coherente con nuestra situación actual: no podemos seguir endeudándonos para mantener el nivel de gasto.

Lo que somos es fruto de nuestra historia, no podemos olvidarlo. Cambiarlo no es sólo una cuestión de voluntad y las reformas necesarias han de ir calando poco a poco y en el buen camino en cada uno de nosotros. Nos hemos acostumbrado a vivir por encima de nuestras posibilidades. Poner las cosas en su sitio será costoso y es importante que este coste no sea percibido sólo por algunos. 

Es difícil contentar a todo el mundo pero es más importante hacer lo correcto para conseguir sentar las bases que nos permitan mejorar la actual situación.




miércoles, 6 de abril de 2011

Lo que hay que hacer con urgencia


Óscar, siempre pendiente de datos interesantes, me ha comentado las previsiones que el gobierno ha hecho con relación a la evolución del paro durante los próximos años.

(si pinchas aquí podrás ver la noticia)

También me ha preguntado (no sé si con cierta sorna) qué medidas se me pasaban por la cabeza para arreglar este desaguisado. Lógicamente el tema me viene grande, pero gracias a esa suerte de conexiones que se suceden, un libro muy interesante me ha encontrado en la librería:

"Lo que hay que hacer con urgencia"

En él, una serie de economistas analizan los principales problemas de nuestra economía e intentan dar soluciones para cada uno de ellos.

Así que si estáis interesados en saber porqué la crisis nos afecta de la manera en que lo hace y cuáles pueden ser las posibles vías de escape, tienes a tu alcance en este libro un montón de información que seguro te será de utilidad.